Dakar está de moda

12 May

Dakar Sow House

por Carlos Fuentes

Paisajes que cambian de color al ritmo del sol, playas infinitas de arenas blancas, hoteles con encanto que combinan lo típico y lo contemporáneo, edificios de diseño moderno, desfiles de moda africana que sueñan con las pasarelas de París, Milán y Nueva York… Senegal está de moda. Y su capital, la siempre sorprendente ciudad de Dakar, se presenta ahora al mundo como renovada puerta de entrada a todo un continente en el que también hay espacio para el viaje de descanso y el turismo de alto nivel.

La identidad urbana de Dakar se encuentra en gran medida a la orilla del mar Atlántico, al calor de un sol que nunca suele fallar. Entre las tareas cotidianas de la importante flota pesquera senegalesa, la incesante actividad comercial en mercados callejeros y tiendas de nuevo cuño, así como en una creciente oferta de hoteles y otros alojamientos con encanto que ofrecen a los visitantes un merecido descanso antes de afrontar excursiones por la abigarrada ciudad y paseos silvestres en las zonas naturales que rodean a la capital de Senegal. Las tierras secas que definen el norte del país y los bosques tropicales situados en el sur son dos de los atractivos de este tranquilo país africano al que la mayoría de los turistas extranjeros se desplazan en busca de días de descanso y sosiego sobre playas infinitas de arenas blancas. A estos atractivos de ocio, que las autoridades del país vienen potenciando en estos años a través de regulares campañas de promoción turística en importantes capitales de Europa y América del Norte, se une una creciente oferta en las conexiones aéreas que enlazan el aeropuerto de Dakar con los principales destinos internacionales.

En el ámbito de los alojamientos destinados al uso turístico, Senegal continúa desarrollando un crecimiento sostenido en estos últimos años. A partir de la construcción de los nuevos hoteles en los barrios de Dakar más próximos a primera línea de playa, la capital senegalesa ofrece una estimable oferta de establecimientos para el turista nacional y extranjero que están dotados de las máximas comodidades y los mejores medios posibles. Es el caso de la zona de hoteles de alto nivel situada en la zona de Saly Portudal, sobre una antigua factoría de origen portugués situada a ochenta kilómetros al sur de la capital e impulsada por las autoridades senegalesas a principios de los años ochenta para elevar el nivel de los servicios turísticos en el país. En esta región, en la que está considerada la mayor zona de resorts de los países del oeste de África, están ubicados algunos de los hoteles más emblemáticos de Senegal, país que en la actualidad dispone de más de quince mil habitaciones turísticas y que pretende potenciar nuevos destinos en San Luis, Casamance y Tamba.

Dakar Sow House (escalera)

Con un rinoceronte tallado por artesanos en madera tailandesa franqueando sus modernas instalaciones, el hotel Rhino Resort & Spa defiende un prestigio de excelente infraestructura y gran servicio cosechado en certámenes como el International Hotel Awards Africa, que hace dos temporadas reconoció a este establecimiento como el mejor hotel de spa en el continente. En la actualidad, el hotel Rhino ofrece un centenar de habitaciones totalmente equipadas con los últimos medios técnicos, zonas de playa de uso preferente y, quizá la seña de identidad del resort senegalés, un prestigioso servicio de spa con tratamientos para la salud basados en el agua. Entre sus visitantes más recientes destacan los deportistas Leo Messi, Pape Diop, Boniface N’Dong, el cantante Youssou N´Dour o el jeque árabe Cheikh Al Thani Faisal. También situado en la costa de Saly se encuentra el hotel Lamantin, característico por un estilo de construcción que trata de reproducir influencias de la arquitectura tradicional de esta parte del continente sin descuidar la calidad de medios y servicios. Su centro de spa no escatima facilidades: piscina para hidroterapia, masaje, baño turco, salas de tratamiento cosmético y cuidados con productos naturales. Desde estos hoteles al sur de Dakar se puede acceder también a una nutrida oferta de excursiones de compras a la capital comercial o a regiones de alta riqueza natural como el singular Lago Rosa, situado a media hora en coche al norte de la capital.

El auge sostenido de estas nuevas construcciones destinadas al sector del ocio no es una característica exclusiva del Senegal turístico. También ciudadanos senegaleses aportan estampas de sofisticación al país africano, sobre todo en su capital. En la zona de Sow, uno de los barrios de Dakar que miran al océano Atlántico, se levanta la casa de diseño que despierta interés por la arquitectura contemporánea en África. Diseñada por Stefan Antoni, Philip Olmesdahl y Greg Truen, de la firma sudafricana Saota, la obra de la casa de Sow aprovechó una colina y los restos de un viejo búnker construido durante la II Guerra Mundial para levantar dos plantas mirando al mar dotadas de amplios espacios, diseño con materiales de última generación, cómodas terrazas, piscina y, donde antes había un nido de ametralladoras, se levanta ahora un cine para uso familiar. En esta casa de Sow, la construcción principal está dotada de dos espacios donde se encuentran la cocina, una terraza-barbacoa, la piscina y una sala de juegos. Construida en 2011 por encargo de un hombre de negocios senegalés, la casa de Sow ocupa actualmente una extensión total de 1,4 kilómetros cuadrados.

diseño Dakar

Al calor del auge turístico y de la mayor conectividad aérea de Senegal con los importantes mercados emisores de turismo internacional, la capital de este país africano continúa ampliando su oferta de actividades de ocio y comercio de alta gama. Buena prueba de este objetivo impulsado por las autoridades nacionales es la semana de la moda que se desarrolla a finales de cada primavera en Dakar. Entre los días 17 y 22 de junio próximo comenzará la decimosegunda edición de la Dakar Fashion Week, un certamen que bajo la dirección de la diseñadora senegalesa Adama Ndiaye (también conocida como Adama Paris e impulsora de festivales similares de moda alternativa en Salvador de Bahía y Praga) se ha ganado un lugar en el calendario de los festivales internacionales de moda y diseño. “Nos gustaría alcanzar el nivel que tienen las semanas de la moda de París o Nueva York, pero sin abandonar nuestro enfoque netamente africano”, explicó Adama Ndiaye en entrevista con la emisora pública La Voz de América, prueba del interés creciente que la nueva moda africana despierta en Estados Unidos y en la numerosa colonia senegalesa expatriada en América.

Para sus desfiles en la ciudad, los organizadores de la Dakar Fashion Week concentran sus actividades en alguno de los hoteles de alto nivel situados en la capital, como el Radisson Blue, aunque también se han conquistado espacios públicos para los desfiles de moda como la céntrica plaza del Centenario. Allí han mostrado su pujanza nuevos diseñadores de la moda africana como Eli Kuame, Sophie Nzinga, Mame Fagueye Bâ, Bibas junto a jóvenes diseñadoras internacionales como la brasileña Carol Barreto y la modista marroquí Meryem Boussikouk. “Se está intentando levantar todo un certamen de clase alta, algo tan sofisticado como un desfile de moda, lo que es excepcional para toda África”, señaló durante su última visita el reputado diseñador camerunés Martial Tapolo, quien después de participar en la Black Fashion Week de París viaja a Senegal para impulsar esta pasarela de moda y diseño a las puertas de África.

Centro Cultural Francés de Dakar

Encuentro entre culturas por el poeta presidente

Uno de los legados que dejó a su país el poeta Leopold Sedar Senghor, primer presidente del Senegal independiente entre 1960 y 1980, fue la reivindicación del concepto de francofonía. Esto es, la defensa de los intereses comunes que comparten los países africanos que estuvieron bajo dominio colonial francés o belga y que ven en el idioma francés más posibilidades que una barrera para la colaboración entre países. Y el panorama cultural, en especial el cuidado por el patrimonio cultural de los pueblos de esta región de África, ha sido uno de los ámbitos más beneficiados por la labor del escritor y político panafricano. En la ciudad de Dakar, desde hace una década, el veterano Instituto Francés lleva el nombre de Leopold Sedar Senghor y, cada mes, en sus tres sedes urbanas se programa una interesante agenda con actividades de teatro, cine, literatura, exposiciones y tertulias sobre el futuro social y cultural de Senegal. El Instituto para la Cultura y la Lengua Jean Mermoz es algo menos conocido, quizá por estar situado en la ciudad San Luis, antigua capital, a doscientos kilómetros al norte de Dakar. Lleva el nombre del pionero de la aviación entre Europa, África y América Latina, amigo de Antoine de Saint-Exupéry, el autor de El Principito.

Publicado en la revista NT en abril de 2014

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Una respuesta to “Dakar está de moda”

  1. parres54 18 de mayo de 2014 a 16:46 #

    Reblogueó esto en El blog de PARRÉS.

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