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Criminales a pleno sol: asesinos en Reino Unido, turistas falsos en España

6 Ago

por Carlos Fuentes

Allan James Foster¿Ha visto usted a este hombre? Se llama Allan James Foster: 38 años, 1.75 metros, raza blanca, pelo negro. Hace siete años que lo busca la policía británica por asesinato, narcotráfico y robo de diamantes. Podría vivir con el nombre falso de Shaun Wilkinson en algún lugar turístico de Baleares o Canarias. Es uno de los delincuentes peligrosos que la organizacion civil CrimeStoppers incluye en Operación Captura, una campaña internacional organizada junto a la Agencia Británica contra el Crimen Organizado para recabar información confidencial en países como España que lleve al arresto de criminales acusados de delitos graves como asesinato, secuestro, violencia sexual contra menores, asalto con agresiones y tráfico de drogas a gran escala.

Fundada en 1975 en Alburquerque (Estados Unidos) por el detective Greg MacAleese, CrimeStoppers se ha convertido en una efectiva respuesta ciudadana a las dificultades que tienen las policías nacionales para lograr la detención de delincuentes fugados de sus países de origen. En su sede central, treinta kilómetros al sur de Londres, en la localidad de Wallington, una veintena de especialistas en el rastreo de información a través de Internet, la traducción de información en varias lenguas europeas, entre ellas el español, y la investigación sobre el terreno trabajan cada día en coordinación con las policías británica y española para no dejar resquicio a la impunidad. Con el tiempo, la efectividad del trabajo no ofrece margen de duda: veintiún delincuentes son detenidos cada día en el Reino Unido gracias a los datos que informantes ciudadanos anónimos facilitan a CrimeStoppers a través de una línea telefónica gratuita (en España 900 555 111) o en la página www.crimestoppers-uk.org, siempre bajo la garantía de confidencialidad absoluta para el informante.

En España, donde ya se han realizado seis ediciones de la Operación Captura, el balance es también satisfactorio: desde 2006 han sido detenidos veinte delincuentes peligrosos británicos que se ocultaban en zonas turísticas de Andalucía, Baleares y Canarias. La detención más reciente se produjo el pasado 24 de marzo: Jonathon Lejman fue localizado en una comuna de una playa de Tenerife, donde se ocultaba desde que en diciembre de 2008 huyo de Reino Unido después de cometer un asalto violento en la ciudad de Stoke-on-Trent, a unos trescientos kilómetros al norte de Londres. En mayo Lejman celebrará su trigésimo cumpleaños en la cárcel, donde tambien espera juicio otro delincuente peligroso detenido en España: Everardus Wijtvliet, holandés de 29 años, es presunto autor de un delito de narcotráfico en 2009 al intentar introducir un camión con 106 kilos de heroína y cocaína a traves del puerto de Dover. Fue apresado el pasado 21 de febrero en Puerto de la Cruz (Tenerife), donde residía sin levantar sospechas en una urbanización turística británica.

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¿Por qué tantos criminales británicos eligen Espana para evadir a la policía? Responde Dave Cording, veterano agente inglés y desde hace siete años director de operaciones de CrimeStoppers: “Desde los anos setenta, la presencia de una colonia británica estable es una característica de las zonas soleadas del sur de España, principalmente en las regiones de Andalucía, Canarias y Baleares. Y es allí donde este tipo de gente encuentra un ambiente adecuado en el que intentan pasar desapercibidos al estar rodeados de muchos compatriotas. Pero las cosas han cambiado mucho desde que, en 2004, los veintisiete países de la Unión Europea se pusieron de acuerdo para poner en marcha una orden comun de detención. Esta medida ha dificultado el refugio a criminales británicos porque ya son conscientes de que existen mecanismos comunes en la UE para proceder a la detención, el encarcelamiento y un posterior traslado a países de origen”.

En esta línea, Ken Gallagher, director de operaciones europeas de la Agencia Británica contra el Crimen Organizado, incide en el objetivo principal del dispositivo recién lanzado en España: “Queremos que la numerosa colonia de residentes británicos en Espana sea un lugar incómodo para el refugio de delincuentes fugitivos, que España no sea un lugar seguro para los criminales del Reino Unido”. Y la ayuda de CrimeStoppers se revela efectiva: desde 1988 alrededor de cien mil criminales han sido arrestados gracias a la información anónima recabada por la organización británica. Solo entre abril de 2009 y marzo de 2010, 7.474 delincuentes peligrosos fueron puestos a disposición de la justicia gracias a la recepción de 89.828 llamadas anónimas en CrimeStoppers, se localizó droga valorada en más de veinte millones de euros y otros bienes materiales por valor de siete millones. Solo en el Reino Unido, cada nueve días alguien es acusado de la presunta autoría de un asesinato.

Desde las oficinas de Wallington, donde CrimeStoppers ocupa una planta de oficinas junto a la estacion de tren, esta organización civil pulsa las teclas que permiten acelerar las detenciones. Varios carteles con las fotografías de los delincuentes fugados y un mapa de posibles destinos alertan sobre el calado que tiene España para la localización de estos criminales. “No cabe duda de que este tipo de delincuentes se benefician de la presencia en España de un buen número de comunidades de ciudadanos británicos que tienen primeras o segundas residencias en zonas turísticas del sur de Espana”, apunta Dave Cording. “Suelen ser lugares en los que la presencia de personas de habla inglesa es muy habitual, donde se habla inglés casi todo el tiempo y donde cualquier persona que sea británica se encuentra muy cómoda”, explica el director de operaciones de CrimeStoppers antes de precisar que el grado de confianza que ofrecen las zonas turísticas permite que algunos delincuentes continúen utilizando sus nombres reales. “A veces los fugados se ocultan bajo nombres falsos, aunque hay ocasiones en las que siguen utilizando sus verdaderos nombres. Debido a estas características tan singulares, la mejor forma de lograr su localización es la difusión de sus fotografías a través de los medios de comunicación, en especial de la televisión. Muchas veces nos encontramos con un turista británico que mira la television y, cuando ve las caras de los criminales fugados, dice “ah, ese es el vecino del apartamento de abajo”… Muchas veces ocurre esto, que el turista o el jubilado británico que esta pasando unos días de descanso en el sur de España se topa de repente con la noticia de que su vecino de apartamento es un delincuente”. Solo en la Costa del Sol, la policia sospecha que cuarenta grupos mafiosos ingleses operan al amparo de comunidades turísticas foráneas.

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Junto a la informacion facilitada por ciudadanos particulares, a los que se les ofrece total confidencialidad y la seguridad de que no tendrán que asistir a los juicios en Reino Unido, CrimeStoppers presta especial atención al trabajo de coordinación entre policías de diferentes países. “España es el primer destino al que se escapan muchos criminales que están siendo buscados en el Reino Unido. Y el principal objetivo de nuestro trabajo es lograr mayor coordinación con las policías británica y española, así como lograr información por parte de ciudadanos que permita poner a criminales bajo custodia policial y, después, a disposición de los tribunales de justicia para que rindan cuentas por delitos cometidos. Este trabajo está siendo muy exitoso porque, a medida que se difunde la información, logramos mayor volumen de datos sobre criminales y facilitamos su detención por parte de las policías europeas”, subraya Cording antes de referirse a un nuevo producto que CrimeStoppers ya comercializa en Reino Unido para dificultar la venta de artículos robados: un protector de objetos personales que permite marcar con un líquido invisible las huellas dactilares de cada propietario. Esta solucion transparente incluye un número cifrado y registrado que solo puede averiguar la policía, cuyos investigadores pueden así chequear los objetos recuperados tras la captura de los ladrones.

¿Existe un perfil habitual del delincuente fugado en España? “Es muy difícil hacer un retrato típico del criminal británico que escapa para esconderse en España. Por eso, nuestro trabajo para recabar información que lleve a su detención da prioridad al tipo de delito del que está acusado y, en especial, al mayor o menor tiempo que lleve fugado de la policía británica”, precisa Dave Cording. “También valoramos que esa persona tenga contactos en España o que con anterioridad haya estado de visita en las zonas turísticas españolas. Porque si sabemos que ya conoce el terreno, podemos sospechar que está utilizando ese conocimiento previo para buscar la mejor fórmula para pasar desapercibido allí. De hecho, en los últimos años hemos potenciado mucho nuestro servicio de traducción para aprovechar mejor informaciones que llegan desde España”, precisa el director de operaciones de CrimeStoppers. ¿Y continúan delinquiendo los criminales que se ocultan entre los miles de turistas que visitan los destinos británicos de las islas y del sur de España? “En ocasiones logran escapar con una cantidad de dinero efectivo suficiente para poder esconderse sin tener que utilizar servicios bancarios españoles, pero algunas veces hemos comprobado que los delincuentes siguen trabajando al margen de la ley. Ya sea con teléfonos móviles no fichados por la policía o con ordenadores portátiles siguen en contacto con sus organizaciones criminales en el Reino Unido, donde disponen de ayudantes para continuar generando beneficios con actividades delictivas”.

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Por ello, resalta Dave Cording, es crucial el flujo constante de información ciudadana, pese a las dudas que genere la colaboración desinteresada con la policía. “Al principio no se entiende bien qué es CrimeStoppers ni a qué se dedica la organización. Es normal que el ciudadano medio desconfíe porque piensa que colaborar con la policía le puede causar problemas. Hay miedo, y así ocurrió antes en otros países en los que se activó una campaña para la localización de criminales fugados, pero con el tiempo y mayor información se asume que trabajamos para el bien de la comunidad. Que toda información que pueda recabar un ciudadano puede ser muy útil para la labor policial. Y este apoyo mutuo va en aumento según pasa el tiempo y con los resultados de cada Operación Captura. Y las cifras hablan: solo en Reino Unido cada día son arrestadas veintiuna personas con orden de busca y captura. Que se detenga a veintiuna personas al día significa que los espacios de impunidad disminuyen, que cada día es mas difícil escapar de la acción de la justicia. Y esa labor nos hace mejor como personas, como sociedad y como país. En CrimeStoppers no queremos entrometernos en asuntos propios de seguridad española sino centrarnos en los problemas que causan algunos delincuentes británicos peligrosos que podrían esconderse en el sur turístico de España”.

Los delincuentes más buscados

Christopher Guest More

Christopher Guest More

Sospechoso de un asesinato cometido en julio de 2003 en Chesire. Hijo de un antiguo detective privado, ahora millonario, es buscado por Interpol por la muerte violenta de un vendedor de marihuana. Mide 1,85 metros y tiene entre unos treinta años. Utiliza alternativamente sus dos apellidos. La policia británica cree que huyó a España o Malta, donde tenía vínculos anteriores.

Fatah Benlaredj

Presunto autor de la violación de una niña de siete años. Permanece huido desde mayo de 2007. Tiene unos 35 años, pelo oscuro. Se sospecha que podría ocultarse en una zona turística del sur de Espana bajo el alias de Samir.

Allan James Foster

Presunto autor de un delito de narcotráfico, otro de robo de diamantes y un tercero de violencia cometido en 2006. Varón de raza blanca, 40 años, 1,75 metros, complexión fuerte y pelo oscuro. Fugado desde mayo de 2006, podría vivir en Baleares o Canarias con nombre falso de Shaun Michael Wilkinson.

John Barton

Dirigente de una organización que importó heroína entre 1999 y 2000, fue condenado en ausencia a veinte años de prisión. Tiene alrededor de 60 años, mide 1,75 metros y suele teñirse el pelo de color marrón. Antes de su huida tenía vínculos en la localidad turística de Fuengirola (Málaga).

Scott Coleman

Australiano de 38 años, en 2003 fue arrestado en Aberdeen (Escocia) por su vinculación con un alijo de 2,8 kilos de heroína. Mide 1,90 metros, tiene pelo marrón y ojos azules. Lleva tatuados un perro bulldog y el escudo del Liverpool. Podría ocultarse en Benidorm.

Publicado en el diario Público en junio de 2011

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África, capital Londres

17 Jul

por Carlos Fuentes

Si atendemos a las estadísticas, Londres podría ser una de las ciudades más pobladas de africanos del planeta. Según el último censo urbano, realizado hace una década en la capital británica y que en estos momentos está en pleno proceso de actualización, más de trescientas mil personas de origen africano residen en una ciudad que acoge a 7,7 millones de los 63 millones de habitantes que viven actualmente en el Reino Unido. [Por unos días, Londres será la primera capital africana del planeta durante los Juegos Olímpicos de Londres 2012, que arrancan el próximo 27 de julio].

Importantes colectivos de nigerianos, keniatas, ghaneses, surafricanos, somalíes y ugandeses protagonizan la foto fija de un colectivo de oriundos africanos cuya presencia en la capital inglesa hunde sus raíces desde el siglo XVI. En la actualidad, esta importante comunidad de ciudadanos hace valer sus derechos a una cultura distinta, con sus usos sociales, alimenticios y laborales particulares. Aunque no siempre fue así. La presencia africana en la ciudad es el resultado del esfuerzo por hallar un lugar en la ciudad del Támesis.

Para dibujar el mapa de la presencia africana en Londres, Brixton es el primer lugar de referencia. Situado al sur de la ciudad, en este barrio cosmopolita y obrero reside el mayor colectivo de africanos de Inglaterra. Aproximadamente uno de cada cuatro de sus 65.000 habitantes es de raza negra, aunque esta cifra incluye también a las comunidades de emigrantes afro-americanos que han llegado de las antiguas colonias británicas en el mar Caribe, y en especial de Jamaica. A mediados del siglo pasado se produjo la primera gran oleada de emigrantes de raza negra, ciudadanos que con el paso del tiempo han logrado convertir sus costumbres culturales en una seña de identidad de Brixton, ahora reconocido como la capital negra de Londres.

En sus calles conviven tiendas de franquicias europeas con pequeños restaurantes de comida africana donde es posible combinar un chebuyén (arroz con pescado y verduras) o una rica supucanye (sopa de verduras con arroz blanco) de Senegal con un kebab de origen asiático o el muy popular plato británico de pescado con papas fritas. También el comercio retrata la identidad mestiza de Brixton. En sus puestos callejeros se venden especias africanas y en las tiendas de discos, con una presencia bastante superior a la media de los barrios londinenses, abundan las músicas negras: del reggae marfileño al hip hop senegalés pasando por discos de vinilo de clásicos africanos como Kasse Mady Diabaté o King Sunny Adé. “La mayoría de mis clientes son africanos o amantes de la música de África y el Caribe”, explica Tom Fisher, que desde 1998 gestiona la tienda Rat Records.

Algo más al norte, cerca de Candem, que desde finales de los años sesenta del siglo pasado se ha caracterizado por su atmósfera mestiza y sus inagotables caballerizas con tiendas de ropa, se encuentra Dalston. Este barrio es otro lugar que cualquier rastreador de la presencia africana en Londres debe pisar. Situado en la parte baja del distrito de Hackney, su actividad comercial y cultural está ubicada a lo largo de la avenida Kingsland, donde cada mañana abre un centenar amplio de tiendas dedicadas al comercio de productos procedentes de África y Asia. En su plaza de mercado, situada justo enfrente de la estación de trenes, se vende desde pescado de Mozambique a telas de Malí, pasando por música africana en discos compactos seleccionados por expertos oriundos y bisuterías étnicas.

Varios locales de la avenida principal ofrecen servicios de comunicaciones y de envío de remesas en efectivo a países de origen. “Muchos de nuestros clientes son habituales, trabajadores africanos, asiáticos y de países del este de Europa que vienen una o dos veces por mes para enviar dinero a sus familias”, explica Josephine, una joven nigeriana que atiende un despacho de Western Union en la avenida Kingsland. “Aunque ahora la libra esterlina no tiene un buen cambio respecto al euro, sí que es rentable enviar dinero que los destinatarios reciben en nairas nigerianos o en francos CFA de los países del oeste de África”, indica la responsable de este puesto de envío de remesas que también ofrece enlace a Internet por media libra por hora y, con cita previa, asesoría laboral y jurídica a los emigrantes africanos y asiáticos. Entre los primeros, especial importancia tiene en Dalston el colectivo procedente de Ghana, que ronda cincuenta mil personas y que en los días de este recorrido celebraba el empate logrado por su selección de fútbol en un partido amistoso disputado contra el combinado de Inglaterra en el estadio de Wembley. Con gol de Asamoah Gyan en el último minuto del choque contra los de Capello, el 1-1 de los africanos supo a victoria.

ÁFRICA ESTÁ DE MODA

Sigamos de camino. Bastante más conocidos que los barrios del sur y del este de Londres son Candem y Portobello, dos de las zonas comerciales famosas en la ciudad por sus mercadillos callejeros de fin de semana y su interesante oferta cultural. Aunque desde el incendio de 2008 los canales de Candem han perdido gran parte de su atmósfera bohemia y arrabalera, conviene visitar las tiendas ubicadas en lo que a primeros de siglo XIX eran las caballerizas más amplias de Londres. También Portobello, situado en el elitista barrio de Notting Hill, ofrece abundante presencia de vendedores de bisutería africana, comida afro-caribeña y, cómo no, mucha música negra.

No obstante, la evolución de la oferta comercial no convencional de Londres se ha trasladado a las calles que rodean Brick Lane, donde los domingos se puede comprar desde ropas étnicas y comida africana hasta mapas antiguos de colonias inglesas en África y Asia. La curiosa metamorfosis que se produce en Brick Lane cada domingo, cuando los puestos semanales de comidas asiáticas dejan paso al mercadillo callejero, se repite también en otra zona comercial con solera. En Petticoat Lane, junto al renovado antiguo mercado de Spitalfields, comerciantes africanos, sobre todo procedentes de Togo y Benín, ofrecen un amplio catálogo de telas estampadas como las que se comercian, también de fabricación holandesa, en mercadillos de Bamako y Dakar. Eso sí, la cercanía al centro turístico de la ciudad se paga: la pieza de cinco yardas de tela (4,5 metros) cuesta el doble que en Kingsland.

Hasta aquí llega la radiografía urbana de la creciente presencia de colectivos africanos en Londres, pero conviene no ceñir el rastreo a la economía informal y al mercadillo callejero. Con los años, la comunidad africana en la capital británica ha ganado en presencia y también en importancia. Ayuda mucho el auge que la cultura africana goza en la vida cultural británica. Sirvan dos ejemplos. Una galería situada en el corazón de la ciudad inauguró en marzo de 2011 la primera exposición que realiza en Europa el fotógrafo malí Hamidou Maiga. Contemporáneo de los titanes de la imagen popular de Bamako Seydou Keita y Malick Sidibé, este retratista presentó en sociedad una colección de treinta fotografías originales realizadas en los años sesenta en la capital malí.

Talking Timbuktu, bautizada como el legendario disco que el guitarrista malí Ali Farka Touré grabó con Ry Cooder en 1994, primer álbum africano que obtuvo el premio Grammy, recupera imágenes de alegría y efervescencia, propias de la ilusión que llegó a muchos países africanos con la recobrada independencia de las potencias coloniales europeas en los años 60. Lo explica Jack Bell, propietario de la galería homónima: “Durante esos años, las fotografías de Hamidou Maiga son un testimonio fiel de lo que fue la transición africana de presencia colonial francesa al orgullo como sociedad libre tras haber recobrado la independencia. Hasta ahora sólo conocíamos los retratos de Keita y Sidibé, aunque la obra de Hamidou Maiga no desmerece a sus contemporáneos. Y con estas imágenes únicas se refleja al mismo tiempo la personalidad de sus clientes, pero también la identidad colectiva africana y su entusiasmo por entrar en la modernidad”.

Concluye aquí este recorrido apresurado por las huellas africanas en la capital británica, por si usted planea unas vacaciones africanas… en Londres.

Publicado en la revista digital GuinGuinBali en marzo de 2011